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El solitario, sus enfrentamientos con los cuerpos de seguridad del Estado

El Solitario

El Solitario

Su primer enfrentamiento directo con la Policía ocurrió en Mayo del 2000 en la Vall d’Uixó: Había elegido para este golpe una sucursal discreta, de una población pequeña y a ultima hora de la mañana, cuando mas dinero había fuera de la caja. Con la meticulosidad que lo caracteriza a la hora de ejecutar sus atracos, demostró un amplio conocimiento de las medidas de seguridad así como de los dispositivos policiales de control de carreteras pero inexplicablemente cometió un error, o quizás infravaloró el riesgo de atracar una oficina bancaria próxima a la comisaría de la Policía Local a la hora que tenia lugar el cambio de turno.

Cuando la alarma silenciosa del banco se puso en marcha. La Policía Local, estando disponibles el doble de efectivos policiales, los que entraban y los que salían del servicio, se movilizaron de inmediato. En el mismo momento que el atracador salía de la entidad con el dinero en la mano se encontró de frente con cuatro policías locales. Los policías se abalanzaron sobre el iniciándose un intenso tiroteo, El solitario mientras huía del fuego de sus perseguidores no dejo de disparar con su arma corta.

El tiroteo fue tan intenso que uno de los policías mató accidentalmente a un compañero, los dos policías se protegían del fuego tras coches aparcados en batería y se pusieron en pie al mismo tiempo para continuar con el fuego y el de detrás disparo en la nuca al de delante. Este es uno de los asesinatos que aun los medios de comunicación atribuyen a El Solitario incluso cuando ya hay una sentencia en contra del Policía local y los peritos de toxicología han descartado que la bala que acabo con la vida del agente proviniera del arma del atracador.

En la carrera hacia su vehículo El Solitario recibió algún impacto que fue absorbido por el chaleco antibalas que siempre lleva debajo de la ropa. Cuando consiguió llegar hasta su todo terreno, cogió un arma automática con la que amedrento a sus perseguidores, la misma con la que abatiría a los guardias civiles de Castejon.

Estado en el que quedó el vehículo de los agentes

Estado en el que quedó el vehículo de los agentes

Este primer enfrentamiento directo con las fuerzas de seguridad del estado se saldó con un agente muerto y otros tres heridos. El solitario demostró tener una gran experiencia y frialdad a la hora de ejecutar sus atracos.
Estado en el que quedó el vehículo de los agentes

¿A donde iba o de donde venia cuando el 9 de mayo de 2004 se cruzó con los dos agentes del destacamento de Tráfico de Calahorra ?

Esto es difícil de precisar ya que la carretera que utilizaba es un eje por el que se puede ir o venir de muchos sitios. Lo que si que esta claro es que llevaba consigo su arma automática y no llevaba puesto su disfraz habitual.

Los dos guardias civiles intentaron pararlo cuando circulaba por la N-122 en el termino municipal de Castejon (Navarra), por una infracción de trafico. Cuando El Solitario vio que le seguía un coche patrulla dejó que el vehículo oficial lo rebasara y en el momento en que pasaba a su altura lo ametralló con su arma automática. Disparo 23 balas a través de la ventanilla abierta, de atrás adelante, clavándolas todas dentro del coche patrulla, matando en el acto a uno de sus ocupantes e hiriendo mortalmente al otro.

El coche oficial fue dando tumbos hasta que se salió de la carretera mientras el tirador reanudaba la marcha y se daba a la fuga, siendo considerado en ese momento el criminal mas buscado por la Guardia Civil. Varias decenas de funcionaros y agentes adscritos a unidades de policía judicial andan tras el.

Curiosidades:

* El arma automática sigue sin poder identificarse en las bases de datos de balística del FBI ni de la Policía española. ¿Es un arma artesanal o un arma convencional modificada?

* En toda su carrera delictiva ha seguido utilizando las mismas armas en vez de deshacerse de ellas. ¿No contacta con traficantes de armas para no dejar pistas o simplemente no tiene ningún proveedor?

* En el enfrentamiento con los policías de la Vall d’uixó se encontró cara a cara con un guarda de seguridad armado. Le apuntó al pecho, pero antes de disparar bajo el arma y le disparó en una pierna. Aun cuando el guardia privado siguió disparando El solitario le perdono la vida haciendo peligrar la suya. Años después ejecutó sin compasión a dos guardias civiles que suponían una amenaza mucho menor. ¿Deseaba realmente matarlos o realizo los disparos desde atrás hacia adelante solo para intimidarlos?. Si realmente tenia intención de matarlos porque habían visto su rostro no hay dudas sobre su puntería ¿Entonces porque considerarlo un vulgar criminal con suerte?

* ¿Realmente actúa en solitario o tiene cómplices en las provincias que actúa? ¿Si de verdad actúa solo, como puede ser que conozca las medidas de seguridad de los bancos si ninguna grabación ha podido relacionarle con ningún cliente que acudiera días antes del atraco?.

Por Carlos Cabezas López

Lectura Recomendada: SILVA, L. Líneas de sombra.Madrid:Imago mundi, 2005. 23 balas, p.103-113.

Historia del IRA

Miembros enmascarados del IRA Auténtico durante el funeral del disidente republicano Joseph O’Connor

Miembros enmascarados del IRA Auténtico durante el funeral del disidente republicano Joseph O’Connor

El origen del Ejército Republicano Irlandés (IRA, según sus siglas en inglés) se remonta al gran levantamiento popular que tuvo lugar en 1916 para combatir los más de 800 años de colonialismo inglés en la isla, aunque fue en 1972 cuando esta organización clandestina se convirtió en una verdadera banda terrorista.

Fue tras el llamado “Domingo Sangriento”, el 30 de enero de 1972, cuando 14 personas murieron por los disparos del Ejército Británico en la localidad de Londonderry.

El aumento de la violencia motivó que Londres decidiera eliminar el gobierno de Belfast e instalar un sistema de gobierno directo. En 1973, en un plesbicito realizado en Irlanda del Norte, el 60% de su población votó a favor de la unión con Gran Bretaña.
Así terminaron 51 años de autogobierno en Irlanda del Norte y comenzó una guerra entre católicos y protestantes que se ha cobrado la vida de más de 3.200 personas, la mayoría civiles, y ha dejado unos 37.000 heridos.

Divisiones internas
El IRA lideró entre 1972 y 1999, año en el Irlanda recuperó su autonomía, la lucha contra la dominación británica en la zona. Aunque ese liderazgo no ha impedido que el grupo haya sufrido diversas escisiones.
La más importante fue la que tuvo lugar en 1969 entre el IRA Provisional, responsable de las campañas paramilitares de los años 70, 80 y 90, y el IRA Oficial. Del IRA Provisional surgirían ya en los 90 el IRA Auténtico y el IRA de la Continuidad.
Durante más de 25 años el Ejército Republicano Irlandés fue autor de numerosos atentados en suelo británico en los que murieron civiles, militares y políticos de distintas tendencias.

Uno de los primeros tuvo lugar en noviembre de 1974 cuando murieron 21 personas y 162 resultaron heridas al estallar dos bombas en dos bares del centro de Birmingham.
El 27 de agosto de 1979 dos explosiones en el condado de Down mataron a 18 soldados británicos; ese mismo día, el IRA asesinó a Lord Mountbatten, tío de la reina Isabel II, y a otras tres personas al colocar una bomba en el yate en el que viajaban.

Atentado contra Thatcher
En 1984 la banda terrorista intentó atentar contra la entoces primera ministra británica Margaret Thatcher mediante la colocación de una bomba en el Grand Hotel de ciudad costera de Brighton. La explosión del artefacto mató a seis personas pero Thatcher, que participaba en el congreso del Partido Conservador, resultó ilesa.
No fue la única intentona del IRA contra un primer ministro británico: en 1991 la banda lanzó tres morteros contra el 10 de Downing Street, residencia del jefe del Ejecutivo británico. Su inquilino en aquel momento, John Mayor, también salió ileso del ataque aunque tres personas resultaron heridas.

Primera tregua
En 31 de agosto de 1994 el IRA decretó la primera de sus treguas, pocos días después de asesinar al portavoz del protestante Partido Unuionista Democrático, Raymond Smallswood.
Apenas un año y medio después, el 9 de febrero de 1996 la banda terrorista dio por terminada la tregua e hizo explotar una bomba en londres que ocasionó dos muertos y centenares de heridos.
El segundo alto el fuego del IRA se produjo el 19 de julio de 1997 y propició la firma, el 10 de abril de 1998, del llamado Acuerdo de Viernes Santo, que puso paz entre los partidos católicos y protestantes de Irlanda del Norte. Los gobiernos del Reino Unido e Irlanda del Norte, encabezados por Tony Blair y Bertie Ahern, auspiciaron el acuerdo de paz, refrendado en Irlanda por un 95% de la población y en el Ulster por un 71%.

Dos españoles muertos en Omagh
Pero el asesinato más sangriento del IRA estaba por llegar. El IRA Auténtico, una excisión opuesta al proceso de paz, mató en Omagh, al oeste de Belfast a 29 personas e hirió a otras 220 mediante la explosión de un coche-bomba. Entre las víctimas, dos españoles, un niño y una monitora.
Días después, el 7 de septiembre, el IRA Auténtico declaraba el “alto el fuego total”, allanando el camino hacia el desarme y la paz en Irlanda del Norte.
En septiembre de 1998 se ponen en libertad los primeros presos por delitos de terrorismo en Irlanda del Norte y un año después, el 2 de diciembre de 1999, se constituye el gobierno autónomo norirlandés, presidido por el unionista moderado David Trimble.
Pero apenas dos meses después, en febrero de 2000, Londres suspende la autonomía de Irlanda del Norte ya que el IRA no había comenzado el desarme, como habían acordado las partes. El propio Trimble terminará dimitiendo en julio de 2001 al no haberse hecho efectivo el desarme.
La situación empeoraría en octubre de 2002, cuando el gobierno británico suspendió de nuevo la autonomía irlandesa, tras la crisis creada por el supuesto espionaje del IRA en la sede de las instituciones autónomas norirlandesas.

Anuncio histórico
Pero el 28 de julio de 2005 el Ejército Republicano Irlandés realizó el anuncio más esperado, el fin del terrorismo y su apuesta por la vía democrática para lograr sus objetivos. Los primeros ministros británico e irlandés anuncian un calendario para restaurar la autonomía norirlandesa.
El 9 de octubre de 2006 el arzobispo Sean Brady, primado de la Iglesia católica irlandesa, y el líder del unionismo radical, el reverendo Ian Paisley, se reúnen por vez primera en Belfast para analizar el proceso de paz en una cita que fue calificada como histórica.
El proceso culmina en marzo de 2007, con la restauración de la autonomía en Irlanda del Norte. Ese mismo mes, Ian Paisley y Gerry Adams, líder del Sinn Fein, brazo político del IRA, se reúnen por vez primera y acuerdan la formación de un gobierno de poder compartido.
El 8 de mayo de 2007 Ian Paisley, como líder del Partido Democrático Unionista, y Martin McGuinness, del Sinn Fein, juran sus cargos como ministro y viceministro principal del nuevo gobierno autónomo.
En julio de 2007 el Ejército británico finaliza sus 38 años de operaciones en la provincia y deja la seguridad de sus calles en manos de la Policía.
Aunque desde 1998 el alto el fuego sigue intacto, hasta la fecha se han producido varios actos de violencia en el UIster con resultado de muerte. El último de ellos, el asesinato de dos militares en una base militar de Irlanda del Norte que ha tenido lugar el 8 de marzo de 2008 y que ha sido reivindicado por el IRA Auténtico.

Yakuza, la mafia japonesa

El crimen organizado en Japón data del siglo XVII, aunque sus orígenes se remontan más atrás, concretamente al período Edo, en el que la figura del samurai estaba bien vista en la sociedad japonesa gracias a su eficacia militar y a los servicios que prestaban a la comunidad en cuanto a seguridad se refería.

Yakuza en letras japonesas

Yakuza en letras japonesas

Los samuráis estaban a cargo de los señores feudales, actuando como el brazo armado de éstos. Pero cuando el período Edo finalizó, dio paso a la era moderna en el país y los señores feudales empezaron a despedir a los samuráis, quienes pasaron a convertirse en mercenarios ambulantes, conocidos como ronin. Éstos pasaron a organizarse en bandas y a buscar trabajo como protectores de pequeños poblados, en un inicio, a cambio de comida y alojamiento, pero más tarde aumentando sus exigencias y extorsionando a los habitantes.

También por esta época se inició la problemática de las batallas entre bandas de ronin por el control de las mismas zonas y esto dio lugar al surgimiento de los primeros grupos del crimen organizado.

En poco tiempo, estos grupos organizados dominaban los negocios ilegales de Japón, destacando entre sus actividades la del juego ilegal o las apuestas. A los criminales especializados en este sector se les conocía como bakuto.

Hasta finales del siglo XIX no surge el término “yakuza”. Éste era empleado por los bakuto, quienes, entre otros, practicaban un juego de cartas conocido como hanafuda y en el que la peor mano existente consistía en un ocho (ya), un nueve (ku) y un tres (za).

La palabra “yakuza” terminó por ser utilizada por los criminales para nombrarse entre ellos. Etimológicamente, se le supone a esta palabra que al tratarse de la peor mano posible, se designa con ella a una persona que es realmente malvada.

Actualmente, el mafioso, que antes era considerado como un caballero, ha evolucionado con la sociedad y ha pasado a convertirse en un delincuente moderno, de manera que no es más que un vulgar mafioso, perdiendo el lugar especial que ocupaba en la sociedad japonesa por los valores con los que contaba hasta ahora.

Hasta la década de los 50 del siglo XX, los yakuza se limitaban a las actividades referentes al juego y a controlar mercados y ferias, pero cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, ampliaron sus negocios a otros sectores (protección, prostitución, tráfico de armas, mercado negro, etc.) y pasaron a actuar en temas civiles y a ejercer una función de control anticomunismo, pasando a inmiscuirse en la política y la sociedad y volviéndose indispensables para e sector más reaccionario de Japón.

Al poco tiempo, empezaron a resultar molestos para los mismos sectores políticos que los habían empleado en su beneficio, ya que se hicieron evidentes a ojos públicos los lazos entre la política y el hampa, de manera que se instauró la ley antimafia de 1992, para mantener más controlado el crimen organizado del país.

Con esta ley, conocida como Botahio, la Yakuza empieza a verse obligada a ser más discreta y a encontrar otras actividades. Para sortearla situación, la Yakuza ha extendio sus redes a los negocios legales. Curiosamente, uno de los negocios más significativos para la mafia japonesa es el del reciclaje, que supone algo más del 50% de los negocios del hampa.

Ésta combina las empresas legales con las ilegales, ya que de este modo pueden emplear las legales como tapadera de las actividades ilícitas y despistar a las autoridades.

Las personas que se sitúan en las empresas legales o tapaderas son conocidos como “hermanos de negocio” por parte de los yakuza, que se dedican a mantenerse en la sombra.

La complicidad entre el hampa y el mundo de los negocios abarca gran parte de la economía: trabajo temporal en obras públicas (construcción, sector inmobiliario, etc.); ocio; transportes; intervención en conflictos civiles y comerciales; préstamos y deudas; reciclaje; bolsa y otras inversiones; y actividades políticas, asociativas y de tipo periodístico.

Desde los años 60 del siglo XX, muchas empresas de construcción y obras públicas pertenecen a la Yakuza y, aunque desde 1999 se debe firmar un documento para asegurar que no se pertenece a ningún clan para poder hacer las obras, es muy difícil controlar este sector.

La mafia se ocupa también de poner la mano de obra. De hecho, la mayoría de los trabajadores tratan los yakuza porque los salarios que pagan son mayores de lo establecido en los convenios del sector y, por lo tanto, los empresarios también prefieren a los empleados que vienen de parte del hampa nipona, puesto que suelen ser trabajadores más cualificados y porque si no lo hacen les hacen objeto de diversos boicots y las obras acaban demorándose, provocando grandes pérdidas económicas.

El tipo de contratos que realizan los yakuza son de tipo temporal. Además, a cambio de sus “servicios” se llevan una comisión, que oscila entre el 20 y el 30%.

Cabe destacar aquí que ha surgido un nuevo tipo de yaluza, conocido como el keizai, que es el mafioso económico, especializado en el sector inmobiliario, que suelen encargarse de hacer subir los precios del suelo.

También se dedican a otros sectores. Uno de ellos es el periodismo, donde yakuzas o aliados de éstos llaman a las empresas o personajes políticos para exigir que se les pague si no quieren que se publique algún escándalo en el que puedan estar involucrados.

El préstamo ilegal de dinero se ha convertido en una actividad tradicional de la mafia japonesa. En estos casos, los intereses que aplican suelen ir aumentando en un 10% cada diez días que pasan. Para recibir préstamos por parte de la Yakuza acuden tanto particulares como empresas.

Antes de la ley antimafia y hasta principios de los 80, los principales negocios del crimen organizado nipón eran (dentro del grupo de negocios más o menos legales): la mano de obra, la construcción, el sector inmobiliario, los préstamos y las asambleas de accionistas.

Pero tras la Botahio han ido colonizando otros sectores, entre los que se cuenta el de los campos de golf. Se trata de un deporte que en Japón tiene mucha afición pero, por falta de suelo disponible, de pocos campos en los que se pueda jugar, llegando a acumular listas de espera para una partida de hasta uno o dos meses. Lo que hacen los yakuza es echar a los propietarios de sus terrenos para construir allí un campo de golf, que a ellos les proporciona mucho dinero.

Otro de los nuevos negocios en los que se ha introducido la Yakuza es en la organización de fiestas de música tecno, encargándose de llevar a importantes disjokeys y de la “seguridad” del evento.

Algunas familias se han especializado. La prostitución es uno de los negocios que más dinero mueve en Japón. De hecho, existen en este país barrios reservados exclusivamente para este negocio. En este sector, lo que hacen los yakuza es encargarse de proteger a las chicas que ejercen, así como la recaudación de beneficios que obtienen.

El crimen organizado nipón también obtiene beneficios cobrando porcentajes de “chanchullos” ajenos y también algunos de los yakuza tienen sus propios tejemanejes.

En un inicio, se les llamaba bakuto, porque se encargaban exclusivamente de actividades relativas al juego (bakuti) y a los que se encargaban de otros negocios (proxenetismo o mano de obra) se les consideraba como a malos profesionales.

Los yakuza modernos también se dedican al juego, que es una actividad que cuenta con una gran afición en Japón, pero han sabido adaptarse a los tiempos actuales, de manera que ahora lo que hacen es invertir en casinos, habitualmente en los electrónicos. Además, también se aprovechan de las apuestas, ya que, al ser tan aficionados al juego, en este país se apuesta por casi todo.

Las drogas también se han convertido en un buen negocio para los yakuza. Sobre todo, las anfetaminas, ya que es un país en el que se consumen muchas anfetaminas debido al gran ritmo de vida que se ven obligados a seguir.

La droga que llega a Japón se produce básicamente en China y llega a Japón en barcos, contenedores o aviones.

Oficialmente, en el mundo yakuza no hay traficantes de drogas, porque los valores de la organización prohíben el consumo y tráfico de estas sustancias tóxicas, pero cuentan con socios que, sin ser considerados como yakuzas, se encargan de ello. Lo más frecuente es que se trate de miembros de la banda que hayan sido expulsados o que hayan abandonado la organización para dedicarse a traficar. Mientras, los superiores cobran la parte de beneficios que les corresponde y fingen no saber que proviene de una actividad prohibida para ellos.

El 40% de las drogas que entran a Japón son anfetaminas. Le sigue la marihuana, con un 21,8% y en pleno auge en la sociedad nipona. Después se encuentra la cocaína, que cuenta con una proporción del 17,5%. Finalmente, la heroína supone el 7,5% de la droga importada a este país.

La Yakuza también extiende sus redes al tráfico de armas, aunque en este ámbito sí que deben andarse con cuidado las organizaciones, pues está mucho más controlado por la policía que otros sectores.

Hacerse con un permiso de armas supone un complicado y largo proceso en Japón y, por lo tanto, llegar a conseguir un arma es prácticamente imposible.

Los yakuza que se dedican a ello, suelen traficar con pistolas. Las más frecuentes que se encuentran son las Makarov de 9 mm. y las Tokarev de 7,62 por 25 mm. Estas armas llegan sobre todo procedentes de Rusia, siendo los pescadores los principales traficantes de armas.

Al ser tan complicado lograr un arma de fuego en todo el país, la mayoría de las que consiguen entrar se mantienen para uso y posesión de los miembros de los clanes, que suelen intentar contar con un arma por miembro y que habitualmente se reservan para las guerras entre familias o bandas.

El crimen organizado japonés se jacta de tener valores propios, un espíritu caballeresco que cuenta con parte de confucionismo, del código samurai y de otros elementos.

Actualmente, estos valores se están perdiendo. Aunque se mantiene la disciplina, se empiezan a ver los efectos del hedonismo y el cinismo que también ha afectado a este país.

Cada vez se observan más traiciones y golpes bajos en el seno del hampa japonesa, en la que el código de honor ha pasado a ser una mera fachada, ya que en la actualidad no se suele aplicar con sinceridad, como sucede con e tráfico de drogas.

Se supone que la mafia japonesa no sólo cuenta con normas de funcionamiento internas, como el resto de organizaciones criminales mundiales, sino que tiene otras que están encaminadas a lograr que se cuiden las relaciones entre el hampa y el resto de la sociedad nipona.

Pero esta afirmación yakuza resulta bastante hipócrita cuando se observa que el mismo miembro de una organización que un día ayuda a una anciana a cruzar la calle, al otro puede quemar la escalera del edificio en el que habita para coaccionarla y obligarla a marcharse, con la finalidad de quedarse con el piso.

Así las cosas y con los nuevos valores occidentales haciendo mella en los valores tradicionales japoneses, los yakuza oscilan ahora entre la tradición y la modernidad.

Puede que se decanten hacia una “mafialización”, tendiendo a parecerse más a sus colegas italianos o a los grupos de crimen organizados de otros países, aunque también puede que conserven sus peculiaridades culturales y pasen a ser víctimas de su propio anacronismo.

La globalización les ofrece buenas oportunidades: nuevos mercados, facilidad para el blanqueo de dinero, etc. Pero esto les obliga a abrirse al exterior.

Como le sucede a su país, que cada vez se despoja más de sus valores para alinearse a los países occidentales, los yakuza siguen la misma tendencia, así que lo más posible es que mantengan lo que les da fuerza –su estructura, su jerarquía y su disciplina- y se libren de aquellos aspectos que les generan mayores impedimentos –reivindicar su estatus y mantenerse en el punto de mira-.

De esta manera, el crimen organizado japonés pasaría a mantenerse en la sombra, como hacen otros grupos mafiosos, para volverse así más eficaz y peligroso.

Por Ruth Asensio

Neópatas, de la mitomanía al crimen

Neópatas, de la mitomanía al crímen.

Neópatas, de la mitomanía al crímen.

Recurrentemente hace falta añadir nuevos capítulos a la historia de la criminología y a los comportamientos psicopáticos. Obviamente, la irrupción masiva de Internet, inevitablemente, trajo aparejado el surgimiento de una importante serie de nuevos comportamientos. Así es como aparecieron los neópatas, jóvenes que se apoyan en la red para lograr reconocimiento público. El problema es cuando son capaces de cometer delitos para conseguir sus pretensiones.

“En el futuro todos tendrán sus 15 minutos de fama”, vaticinó durante los años 60s el afamado artista Andy Warhol, ironizando pero también jugando un poco a ser profeta de lo que finalmente, de un modo u otro, sucedería eufemísticamente. El músico Momus incluso se atrevió a ir más allá y reversionar la frase del papa del pop: “en el futuro todos serán famosos para 15 personas”, sentencia más acertada aún y más acorde a los tiempos que corren.

Las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) fueron un salto fundamental para que esta generación de jóvenes con claras tendencias narcisistas encontraran el amparo necesario para lograr difusión. Más que nunca aquello de los 15 minutos de fama estuvo tan cerca de ser real. YouTube, MySpace, Facebook, Tuenti. fotologs, blogs. Cualquier red social es buena para comenzar a lograr la fama y el reconocimiento de los pares sin la filosofía del esfuerzo.

Así es como una nueva generación se cierne sobre el planeta. Algunos la llaman la “Generación YouTube”; otros, prefieren ser un poco más explícitos: “Generación Yo”, un latiguillo bastante acertivo como para elucubrar una aproximación a la característica principal de comportamiento de muchos adolescentes (y adultos también). Las modalidades que todos adoptan para conseguir satisfacer sus excesos de egocentrismo no son para todos iguales. Mientras algunos se decantan por métodos de inocente exhibicionismo, otros toman medidas más drásticas para satisfacer sus ansias de fama.

Para comenzar a hablar de la inserción criminal dentro de Internet, también hay que hacerlo del perfil primario de este inconveniente: el netópata. Básicamente, la netopatía es una forma de definir a aquellas personas que utilizan la red para expresar su agresividad, tensiones, trastornos neuróticos, trastornos psicóticos, esquizofrenias, delirios o cualquiera otra cuestión que pudiera ser proyectada a través de la red. O sea: personas que no tienen una vida social demasiado rica, que encuentran en el anonimato de la red el medio perfecto para canalizar sus frustraciones.

Pero los neópatas específicamente son aquellos que, además de encontrarse encuadrados dentro de esta clase de circunstancias, tienen una fuerte tendencia a intentar experimentar la fama a cualquier precio. En ellos vive una extraña dualidad: tienen algo de paranoides y un poco de psicópatas, pero no terminan por definir un comportamiento propio de ninguno de estos trastornos de la personalidad. Buscan la fama a cualquier precio, ya que crecieron dentro de una generación que les impuso cierta visión frívola de la vida. Y así es como terminan tramando actos que de otro modo jamás hubiesen realizado.

¿Y cuáles son sus actos habituales y medios disponibles? Todos los que vienen implícitamente ligados a Internet. Seleccionar víctimas para violaciones a través de redes sociales, lo que además les permite hacer un estudio previo de la víctima; emplear esa enorme cadena de televisión global y al alcance de cualquiera que es YouTube para difundir “hazañas” tales como golpear a un inmigrante, humillar a un compañero de colegio o realizar actos vandálicos en el metro; optan por difamar u ofrecer sexo haciéndose pasar por terceras personas a través de portales de anuncios o foros; cometen delitos informáticos creyendo ser experimentados hackers; lanzan insultos y amenazas de muerte amparados en el pseudo-anonimato que ofrece la red. Así, hasta llegar a anunciar masacres en el mencionado YouTube, que ya ha sido testigo de varios casos de estas características.

Si esta generación de neópatas se caracteriza por algo, es por su ausencia de referentes fuertes. Muchos de estos jóvenes también sufrieron en cierto momento algún tipo de abuso como bullying, problemas familiares, timidez y un largísimo etcétera pero ninguno tiene un punto de inflexión determinante. Su peor influencia es que son ególatras prácticamente desde la cuna. Y con tal de obtener reconocimiento son capaces de realizar cualquier cosa, incluso delitos.

Si bien coinciden con los psicópatas en un punto importante (el no medir las consecuencias de sus actos), también tienen una clara diferenciación del perfil más caracterizado de los mismos: cometen demasiados errores y dejan pistas por el camino que, tarde o temprano, terminan con su detención. Es, justamente, en su inmadurez, su inestabilidad y su debilidad donde entran a mostrar lo peor de sí hacia los demás, en otro descarado intento de autopromoción, pero olvidándose que los expertos saben detectar con facilidad a quien emplea la red para realizar actividades delictivas.

Para señalar, los momentos más paradigmáticos en cuanto a criminalidad de toda esta generación, hay que remitirse a un puñado de casos que tienen bastantes rasgos comunes. Hay mucho de imitación, mimetismo, en este tipo de actitudes. Aquellos jóvenes que buscan reconocimiento no temen en intentar superar lo que han hecho antecesores suyos. Así es como se ha desatado una nefasta fiebre post-Columbine que ya ha traído consecuencias irreversibles en varias partes del mundo. Y todos se han valido, de una forma u otra, de Internet para exponer sus argumentos.

Uno de los primeros fue Cho Seung-Hui, el coreano responsable de la masacre de Virginia Tech, quien ya se había encargado de poner en circulación su aviso previo. Lo siguió el finlandés Pekka-Eric Auvinen, quien se dio el lujo de anunciar su matanza un día antes, pasando su video de YouTube inadvertido para los moderadores de contenidos. Luego se encargó de repetir el mismo modus operandi otro finés, Matti Juhani Saari. ¿El resultado? Decenas de muertos aquí y allá; y una misma imagen que se repite en los tres asesinatos: un arma apuntando hacia delante, un rostro desencajado y la sensación de que ese mensaje estuvo al alcance de cualquiera, pero nadie fue lo suficientemente sagaz como para detectarlo a tiempo. El fiel reflejo de una juventud confundida, sin valores, y que tiene por delante el nada fácil dilema de lograr la fama a cualquier precio. Aunque, a veces sus métodos no sean los mismos que estipulan las normas básicas de comportamiento en sociedad.

Por Carlos Cabezas López

José Juan Martínez, El cerebro del asalto al Banco Central

José Juan Martínez, El cerebro del asalto al Banco Central

José Juan Martínez, El cerebro del asalto al Banco Central

José Juan Martínez Gómez, un delincuente almeriense nacido el 2 de febrero de 1956, en la capital fue uno de los personajes más destacados de la crónica negra del país, al ser considerado por la Policía con solo 25 años de edad como el cerebro del atraco al Banco Central de la plaza de Cataluña de Barcelona ocurrido el 23 de mayo de 1981.

Ha sido sin duda, el atraco mas espectacular que ha vivido España durante el pasado siglo XX. La finalidad del asalto al Banco Central de Barcelona, jamás ha quedado esclarecida. Ni lo dejó claro en su investigación el ministerio del Interior, asumiendo que los asaltantes eran un grupo de «chorizos, macarras y anarquistas», ni tampoco sirvió de nada la comisión de investigación creada por el Parlament de Catalunya.

La historia delictiva de José Juan Martínez, se inició en la capital almeriense donde fue detenido por primera vez en 1972 por su participación en distintos robos en bares y establecimientos comerciales.

En el año 1976, la Policía lo detuvo entonces por un robo perpetrado en una armería. Un año más tarde fue nuevamente detenido por un robo de joyas en una vivienda de la zona centro de la capital.

Fue detenido por la Policía Judicial. Una vez en las dependencias de Comisaría, no tuvo reparo en confesar que las joyas robadas las había enterrado en un chalet deshabitado a la entrada de Torremolinos.

En esas fechas José Juan Martínez “El Rubio” tenía su domicilio en una vivienda de la calle Tomás Bretón en la zona de la Plaza de Toros, hasta que unos meses mas tarde decidió marcharse definitivamente a Barcelona.

Una vez en la capital catalana, “El Rubio” se integró en el denominado “Grupo Autónomo Armado”, volviendo a ser detenido por la Policía por su participación en un atraco. Al Rubio lo detienen en la localidad gerundense de Coll de la Barryda a finales del año 1978.

Comentan que durante su estancia de reclusión en la cárcel de Carabanchel a donde fue trasladado, ideó la posibilidad de atracar el Banco Central de Barcelona junto a un grupo de delincuentes comunes y miembros de la ultraderecha a través de unos contactos que decía tener en la localidad francesa de Perpignan donde negoció el tema de la compra de las armas.

Los doce delincuentes armados, entre los que se encontraban los almerienses José Juan Martínez Gómez y Juan Quesada “El Macaco”, tomaron durante treinta y seis horas de máxima tensión como rehenes a 263 personas durante el asalto a la entidad bancaria iniciado unos minutos después de las nueve de la mañana.

Concluido el episodio con la intervención de los GEOS días mas tarde fue detenida la compañera sentimental de El Rubio, Carmen Dedeu. La relación fue corta, ya que el joven almeriense volvió nuevamente con su mujer Cristina Valenzuela con la que tenía tres hijos de corta edad.

A primeros de octubre de 1990, José Juan Martínez “El Rubio” que cumplía una condena de 30 años de cárcel, al considerársele el “numero uno” de tan espectacular operación, fue trasladado desde la prisión de la Modelo de Barcelona hasta el centro penitenciario de Acebuche. Tras permanecer en la cárcel almeriense algo más de un año, fue nuevamente trasladado a otra prisión de alta seguridad.

José Juan Martínez, fue condenado a 30 años y los restantes a penas de 23 y 25 años de prisión. En la liberación de los rehenes, en un tiroteo con los GEOS murió uno de los asaltantes.

Un libro y una película sobre el “Asalto al Banco Central”, que pasó con mas pena que gloria, dejaron testimonio de esta alocada odisea.

La prensa señalaba que José Juan Martínez había sido confidente de la Guardia Civil y de los servicios de Inteligencia, filtrado en los grupos anarquistas.

En aquella ocasión fuentes anarcosindicales indicaron que José Juan Martínez fue detenido por su implicación en el atentado contra la sala de fiestas Scala de Barcelona, pero su nombre no apareció en la nota oficial elaborada por la Policía. Estas fuentes aseguraron entonces que fue puesto en libertad sin acusación y estuvo a punto de ser linchado por otros detenidos anarcosindicalistas.

La figura del delincuente almeriense se alargaba por momentos. En la ficha policial francesa el considerado jefe del comando que asaltó el Banco Central de Barcelona figuraba su condición de confidente de la Policía española.

Se valoró la existencia de una trama organizada que financió la operación encaminada solo a “intoxicar” la situación política que vivía el país, por parte de elementos de la ultraderecha y que los asaltantes del banco, eran simples delincuentes comunes, que actuaron como mercenarios cobrando cada uno de ellos cinco millones por la intervención.

Sin embargo las andanzas de “El Rubio” tuvieron mas proyección. El 29 de septiembre de 1988 logró fugarse de la prisión de Ocaña-1 aprovechando un permiso de las autoridades penitenciarias. Un mes y cuatro días mas tarde fue detectado en Villanueva y Geltrú en el restaurante Costa de Oro, en unión de los hermanos Antonio y Cristina Valenzuela Marco acompañados de dos niños pequeños.

La presencia de Martínez López no pasó inadvertida para un inspector de Policía, que casualmente almorzaba en el mismo restaurante y reconoció al Rubio, telefoneando inmediatamente a la comisaría más próxima sobre la presencia del fugado.

En la intervención policial, calificada como “desastrosa e improvisada” se produjo la muerte de dos agentes, resultando gravemente herido “El Rubio” al recibir dos disparos uno de los cuales le atravesó el abdomen. La explicación oficial de los hechos apuntaron a que José Juan Martínez, fue el autor de la muerte de los dos policías nacionales.

Posteriormente un informe de la Guardia Civil demostró que José Juan Martínez solo disparó una bala ya que el arma se le quedó encasquillada.

El informe puntualizaba que los agentes muertos fueron alcanzados por cuatro proyectiles, por lo que tres de las balas fueron disparadas por el arma del otro policía, es decir, que los disparos que causaron la muerte a los dos agentes fueron hechos por otro compañero en el fragor del tiroteo y no por el encausado.

Tras estos hechos, El Rubio volvió a ser nuevamente protagonista de las secciones de Sucesos aunque para ello tuvieron que pasar diez años. Fue en diciembre de 1996 cuando volvió a tener problemas con la justicia al no regresar de un permiso especial de Navidad cuando se encontraba cumpliendo condena en la prisión provincial de Castellón de la Plana.

Sin embargo su libertad duró poco. Un mes mas tarde, funcionarios del Grupo Antiatracos de la Policía de Barcelona lo identificaron y detuvieron en la barriada de la Barceloneta.

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

Jaime Giménez Arbe, el Solitario, es uno de los personajes más valorados y admirados en la sociedad actual. Alguien que sin la ayuda de nadie ha conseguido un gran éxito profesional. Autodidacta, perfeccionista y tenaz, no deja ningún detalle al azar. Una persona con una confianza ciega en su propio criterio y eso les confiere un perfil solitario.

El primer atraco que la policía atribuye a Giménez Arde, lo graba la cámara de seguridad de la sucursal del Banco Hispano Americano en Ademuz (Valencia) en 1993. Aparece un hombre de aspecto joven y que ya lleva una barba postiza. Su segundo golpe lo da en Galicia un año después, en la localidad de Viveiro, dónde desvalija una sucursal del Banco Exterior.

Con el dinero de esos primeros golpes decide tomarse unas vacaciones en los Estados Unidos. Allí se fotografía delante de las Torres Gemelas luciendo una de sus famosas sonrisas, la misma que le hará tan popular cuando sea detenido.

Durante esos primeros atracos, el solitario no deja ninguna huella y con su disfraz, es imposible reconocerle a través de las cámaras de seguridad. La policía científica no tiene ninguna evidencia física que permita identificarle.

Sin huellas

El solitario nunca deja huellas. Sus manos van recubiertas de esparadrapo, un tejido del mismo color que el de la carne humana y que le permite manipular las armas mejor que los guantes.

Con el arma en la mano

En 1996, en su tercer golpe, en Badajoz, le surge un imprevisto y tiene que usar por primera vez el arma. Primero amenaza a una empleada del banco apuntándola en la cabeza y después su huída se complica al enfrentarse a tiros con una patrulla de la Guardia Civil. Un agente resulta herido. Lo cierto, es que la Guardia Civil, de ese atraco obtiene la primera pista para seguir el rastro al atracador. Proyectiles del calibre 45 Auto de la fábrica alemana Geco, lo que a partir de ahora, será la única firma del solitario.

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

A finales de los 90 el Solitario ya acumula 13 atracos y un botín de 27 millones de pesetas. Ya es un atracador profesional porque puede vivir sólo de sus atracos pero, la suya no es la historia de un delincuente sin oportunidades.

“He viajado y he vivido pero, siempre he sido y soy un ser discreto que valoro la dignidad, la amistad y esos valores humanos que la gran mayoría de la gente ignoran.”

El 10 de mayo del 2000, en Vall d´Uixó (Castellón) se enfrenta el sólo a una decena de agentes de la Policía Local mientras se escapa de un atraca a un banco del centro de la población. Durante el tiroteo, muere uno de los agentes. El solitario dispara contra los policías protegiéndose detrás de los coches aparcados. A uno de ellos le salva la vida un manojo de llaves que cuelga de su cinturón y que consigue parar la bala, al otro, la bala le rompe la pierna. En la esquina siguiente, el atracador se enfrenta con otros dos agentes, uno de ellos sin querer dispara su pistola sin tener en cuenta que su compañero está en la línea de tiro, el policía muere en el acto. El fugitivo escapa por las calles de la localidad, uno de los agentes le dispara en la espalda. El solitario cae desplomado pero, no esta muerto, ni siquiera herido, lleva chaleco antibalas y desde el suelo responde a los disparos.

El atracador llega hasta su vehículo, un Suzuki Vitara blanco en el que guarda su fusil, lo exhibe a los agentes y vacía el cargador contra ellos. El Solitario consigue escapar aunque, su coche recibe hasta 17 disparos más. El tiroteo es tan intenso que en las calles de la localidad se recogen más de 100 casquillos de bala, hay agujeros en las paredes y en los rótulos de los comercios. La primera inspección ocular en la escena da a los agentes las primeras pistas del atracador al que se enfrentan.

Los proyectiles que vuelve a utilizar el atracador son del calibre 45 Auto de la marca Geco, el mismo calibre utilizado en Badajoz. Por las marcas que tiene las balas creen que las dispara con un subfusil militar. La Guardia Civil también recoge casquillos de una 357 Magnun que los usa en una pistola y un revolver modificados artesanalmente.

El Suzuki todoterreno de color blanco se convierte en una pista fundamental. A partir de ese atraco saben que actúa siempre protegido con un chaleco antibalas. Los agentes le disparan tres veces, consiguen tirarle al suelo pero, no le provocan ninguna herida.

Dos víctimas mortales

El solitario consigue escapar con su vehículo de Vall d´Uixó y sigue con su carrera criminal. En los próximos dos años da seis golpes más, el más provechoso en Murcia, en la localidad de Calaesparra dónde consigue un botín de noventa mil euros. La leyenda del atracador solitario empieza a ser popular entre la policía pero, salta definitivamente a los medios de comunicación el 9 de junio de 2004. Ese día se convierte presuntamente en asesino al matar a dos agentes de tráfico de la Guardia Civil, José Antonio Vidal, un asturiano de 31 años y Juan Antonio Palmero, un gaditano de 28.

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

Los cuerpos de los dos agentes de tráfico reciben catorce impactos de bala, ni siquiera les da tiempo a reaccionar y son acribillados a bocajarro. Los investigadores sospechan que el ataque puede ser obra de mafias del este de Europa pero, después de analizar la escena del crimen, determinan que un solo hombre que conduce mientras dispara, es el autor del doble crimen.

Los casquillos recogidos en la escena del crimen son las primeras pruebas a analizar. La Guardia Civil recoge 23 balas, algunas en el coche y otras en el cuerpo de los agentes, otra vez son del calibre 45 Auto y las marcas encontradas en los proyectiles son las mismas encontradas en Vall d´Uixó, el arma por lo tanto es la misma.

Un testigo identifica el vehículo desde el que se efectúan los disparos, vuelve a ser un todoterreno Suzuki pero, esta vez pintado de color verde. El estudio del coche de los agentes sorprende a los investigadores, según el origen de los disparos son de un único tirador que con una mano conduce y con la otra dispara. Son tiros de gran precisión. Diecinueve entran por la ventanilla del copiloto.

Jaime Giménez Arbe niega desde prisión haber matado a los dos agentes de la benemérita ya que asegura que en esas fechas había sido operado de una rodilla en la clínica Cemtro de Madrid y que estuvo casi dos años de pos operatorio en los que su forma física le impedía robar ningún banco. El programa ha contactado con el hospital dónde supuestamente fue intervenido y su nombre no consta entre los pacientes pero, sí el de un familiar. Giménez Arbe asegura que el autor de doble crimen es un colaborador suyo.

Un paso por delante

El solitario siempre va un paso por delante de la policía, lo tiene todo previsto. Sabe que la Guardía Civil busca el Suzuki utilizado en Castejón y por eso lo desguaza con una sierra radial y lo esconde dentro de una caja en la nave industrial que tiene en Pinto, cerca de Madrid. En esta nave de cerca de 250 metros cuadrados y que la policía descubrirá años más tarde, el Solitario tiene su base de operaciones. Aquí tiene un torno y una fresadora que utiliza para reparar las armas además de una completa colección de libros sobre armamento. Fabrica las matrículas falsas que llevan los vehículos que utiliza en sus atracos. Incluso dispone de un molde de su propia cara para ensayar los disfraces o idear nuevas prótesis que disimulen su fisonomía.

Dos años después

Sabe que después de la muerte de los dos Guardia Civiles su caza es una prioridad, por eso tarda dos años en reaparecer y lo hace en Sarria, en la provincia de Lugo, donde una cámara de seguridad graba su imagen. Entra con su disfraz habitual de barba y peluca, se dirige al mostrador principal. Inspecciona el banco y aprovecha que una columna del vestíbulo le sirve de parapeto para sacar de su chaqueta una pistola. Su actitud es tan discreta que el resto de clientes del banco no se da ni cuenta de que está atracando. Como siempre permanece pocos minutos en la sucursal, el suficiente para coger el dinero que hay en la caja y huir. Esperar a que el director abra la caja fuerte le haría perder demasiado tiempo pero esta vez sólo consigue un botín de 835 . Frustrado por haber obtenido tan poco dinero dispara en la pierna a uno de los cajeros.

Los Planes de Arbe son casarse con su novia y fundar una empresa de combustible ecológico con apoyo del Gobierno de Lula pero, para llevar a cabo su sueño necesita más dinero por eso elige el que será su penúltimo objetivo, el que dará las claves para su detención, la Caja Rural de Toro en Zamora. Para este golpe el Solitario utiliza el aspecto de sus últimos golpes, va ataviado con gorra, perilla y gafas y llama a la puerta del banco para que le abran.

Los seis mil euros que hay en el banco no le parecen suficientes y por eso vuelve a disparar a la pierna de un empleado sin intención de matarle. El atraco sólo dura 5 minutos.

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

La Guardia Civil utiliza helicópteros y corta los caminos para dar con él pero, el Solitario tiene detalla una huida por carreteras secundarias y caminos de tierra. Es en uno de esos caminos es dónde le reconoce un pastor y da la primera pista fiable en muchos años. El Solitario conduce una furgoneta Renault Kangoo de color blanco.

El testimonio de este pastor lo confirma una cámara de seguridad de La Moraleja que graba su furgoneta cuando huye de un atraco. Pero, Arbe no deja ningún cabo suelto la furgoneta está a nombre de su madre y es difícil que la policía relacione a una anciana con una serie de atracos violentos. Será un soplo, una llamada telefónica lo que dará la pista definitiva.

Sin embargo, Jaime está seguro de que no fue un policía retira el responsable del soplo sino que fue un ex colaborador suyo quien le delató.

Tras la pista de Giménez Arbe

A partir de ese momento un equipo de policías se convertirá en su sombra. Le siguen discretamente y toman fotografías, le siguen hasta Portugal dónde entra en varios bancos posibles víctimas de sus próximos golpes. Están seguros de que se trata del Solitario, no parece tener trabajo y sus ojeras y su forma de andar coinciden con lo que aparece en las cámaras de seguridad.

El teléfono de Giménez Arbe está pinchado por la policía y en una conversación con su novia le pregunta cómo se dicen varias frases en portugués y le anuncia que va a salir de viaje. Varios coches policiales vigilan constantemente a Arbe y unos días después éste comienza el viaje al que será su último atraco.

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

El Solitario, ¿Una vida contra del capitalismo opresor?

Su objetivo en Figueira Da Foz fuera de España será el último. Cuando los policías saltan sobre él desde el interior de una furgoneta terminan 14 años de atracos, tiroteos y de vivir una doble vida.

Al descubierto

La urbanización dónde vive Giménez Arbe es rodeada por la policía y sus vecinos, que le conocen cómo ‘Homo Brutus’ por su carácter violento, descubren que el propietario del número 27 de la calle Galeno es en realidad el Solitario, el hombre más buscado del momento.

Durante el registro de su domicilio la policía encuentra el fusil con el que supuestamente había asesinado a los dos Guardias Civiles y las pruebas de balística coinciden a la perfección.

Santiago Corella, El Nani

Santiago Corella, El Nani

Santiago Corella, El Nani

Santiago Corella, alias El Nani, era un joven delincuente de poca monta, natural de Guadalajara. Fue detenido el 12 de noviembre de 1983 por la policía y desde entonces nada más se ha vuelto a saber de él. Su historia ha sido incluso llevada al cine.

España vivía en un contexto de continuos robos y delincuencia, tras el triunfo en las elecciones del Partido Socialista, el nuevo Ministro del Interior reitera que no pueden seguir cometiéndose robos a joyerías sin encontrar a los ladrones ni recuperar el botín.

En este asunto representó un papel clave el joyero santanderino Venero, que “supuestamente” pasaba información a Corella para la comisión de atracos, actuaba como comprador de los objetos robados y era a la vez confidente de la Policía.

Venero le encargó al Nani el atraco de una joyería madrileña llamada “Payber”, en el que fue asesinado su propietario, sin embargo Santiago Corella no estaba muy decidido y en el último momento se echó atrás, haciendo otros el trabajo. La policía fue a por el Nani sin dudarlo en ningún momento. Este fue detenido, y llevado al calabozo, donde fue sometido a diferentes vejaciones. Sin embargo no podía decirles dónde se encontraba el botín porque no lo sabía.

La policía fue tan violenta con él que acabó matandolo. Después, estos mismos agentes manipularon los registros, ocultaron el cadáver y fingieron que se les había escapado cuando lo trasladaban a localizar un zulo con armas.

Su familia no se quedó de brazos cruzados y luchó porque la verdad saliera a la luz. Además contó con la persistencia de Andrés Martínez Arrieta, el juez instructor, y la colaboración de la Guardia Civil. Al final los culpables fueron llevados a juicio casi cinco años más tarde.

La historia de El Nani es una historia sin precedentes, ya que salió a la luz toda una trama de corrupción y de mafia policial que finalmente tuvo que rendir cuentas ante la justicia.

Actualmente este un caso cerrado, el crimen ha prescrito y los policías han cumplido condena, y aunque apareciera el cadáver, no se les podría volver a juzgar, porque ya fueron castigados con las penas máximas que la ley prevé en caso de homicidio.

Este suceso pasó a la historia de la crónica criminal por ser el primer desaparecido de la democracia, y porque por primera vez la policía se sentó en el banquillo de los acusados.